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B.Ch.D

 La caridad es una de las tres virtudes teologales de la religión cristiana. Se trata de amar a Dios y al prójimo como si fuéramos nosotros mismos. Es un valor de la sociedad occidental católica, implantado tradicionalmente en España y fomentado durante el franquismo. No por ello deja de ocultar un poso de bondad muy respetable: la caridad está ahí para dar una punzada en el corazón de aquellos que pasan sin dejar limosna para los desesperados.

Mendigo bajo tormenta de nieve. Fuente: lazarohades.com

Mendigo bajo tormenta de nieve. Fuente: lazarohades.com

Pero, ¿qué pasa cuando los servicios y ayudas sociales son sustituidos por obras de caridad? Un enfermo grave no puede esperar que alguien aparezca y le preste una mano desinteresada porque puede que esa mano no se presente nunca.  De esta manera, nuestros mayores libraron una dura y larga lucha para conquistar derechos precisos que los librasen de tener que depender de la caridad cristiana.

Por eso es sorprendente encender hoy la televisión y encontrarse un programa como “Entre Todos”. El programa, al parecer plagiado de una emisión de Canal Sur, trata de dar solución a los problemas de la audiencia, poniendo en contacto a personas con otras personas para iniciar una cadena de favores o intentando que las personas afectadas consigan la ayuda (económica) pertinente para resolver su caso. Por ejemplo, el caso de una familia que acudió al programa para intentar conseguir ayuda para dar tratamiento médico a su hijo de pocos meses. El niño no sabía tragar.

Logo del programa "Entre todos". Fuente: telelocura.com

Logo del programa “Entre todos”. Fuente: telelocura.com

Dejando aparte la monstruosa manipulación de las necesidades de las personas (porque evidentemente recibirán muchísimas peticiones y habrá encargados de decir “tu si, tu no”) para hacer televisión, este programa no fomenta la “solidaridad” como quieren hacernos creer. Lo que fomenta es la caridad en sustitución del programa de salud gubernamental que es el que debería hacer frente al problema del menor con los impuestos de los ciudadanos. Cuando hablamos de que los recortes matan, precisamente nos referimos a este tipo de cosas. Y qué decir de la actuación de la cadena de televisión pública, en su obvio servilismo al poder.

Manifestación estudiantil contra los recortes. Fuente: abc.es

Manifestación estudiantil contra los recortes. Fuente: abc.es

Otro ejemplo: esta semana, la rectora de la Universidad de Málaga (UMA), la señora Adelaida de la Calle, proponía un nuevo programa. Se basa en que aquellos estudiantes que lo soliciten puedan entrar en una “bolsa de padrinazgo”, esto es, donantes privados acceden a pagar la matrícula de un estudiante; “que no haya podido hacer frente al pago de la matrícula al no conseguir la nota mínima” dijo Doña Adelaida. Una nota mínima que han subido este año. Al igual que el importe de las matrículas. Se trata de aludir al sentido caritativo de las personas para que se hagan cargo, una vez más, de unas ayudas que deberían estar gestionadas por el Ministerio. Las becas estudiantiles no son recompensas a la excelencia. Son esenciales para que los hijos de los trabajadores puedan recibir educación superior.

Las becas, como la sanidad universal, no son gracias que el gobierno otorga a las masas. Son conquistas que se han logrado a través del tiempo y la lucha. La caridad con la que intentan engañarnos es sólo un recurso desesperado para tapar la gestión infame de aquellos que sacan pecho por haber conseguido reducir el paro en 31 personas. Cuando no existía el subsidio por desempleo, los parados dependían de la solidaridad de los compañeros que formaban algún tipo de “caja” para ayudar. O cuando las mujeres enviudaban, se hacía una colecta para ayudar a pasar el trago a la afectada. Si te quedabas huérfano, te enviaban a una casa de auxilio social, regidas por monjas e instructores de pesadilla como los que reflejan los dibujos de Carlos Giménez. Esa era la caridad del franquismo. Caridad para con las familias de los rojos caídos en la miseria. Un tiempo al que no queremos volver.

Fragmento del Cómic Paracuellos de Carlos Giménez. Fuente: comuniquelo.blogspot.com.es/

Fragmento del Cómic Paracuellos de Carlos Giménez. Fuente: comuniquelo.blogspot.com.es/

Artículo publicado en La Noticia Imparcial, el 07 de septiembre de 2013

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